Categories
Opinión

Vendehúmos, los charlatanes del siglo XXI

Una palabra que se usa muy a menudo hoy en día en internet es la de vendehúmos. Un vendehúmos es una persona o empresa que te vende un producto que no necesitas a precio de oro. El Diccionario de la lengua española recoge vendehúmos con el significado de ‘persona que ostenta o simula valimiento o privanza con un poderoso para vender su favor a los pretendientes’.

Sin embargo, en la actualidad se emplea para referirse a quien hace propuestas sin fundamento, utópicas, ridículas, sin ningún valor, ilusorias…. Es decir, ‘tratar de convencer con palabras o argumentos carentes de sentido’, conforme a la definición de la Academia.

Estos vendehúmos, charlatanes del siglo XXI, chamanes, gurús, se aprovechan de los demás y viven una vida que es una ilusión óptica. En muchos casos crean una pirámide donde ellos se encuentran en la cima y se alimentan de los peldaños que están por debajo. O dicen haber creado un algoritmo porque ellos son muy inteligentes, más que tu, aunque nunca demuestran que efectivamente existe ese algoritmo.

El esquema piramidal

Un esquema piramidal es un modelo de negocio incompleto e insostenible, en el que algunos miembros de alto nivel reclutan miembros más nuevos. Esos miembros pagan los costos iniciales de la cadena a quienes los inscribieron. A medida que los miembros más nuevos a su vez reclutan a sus propios subordinados, una parte de las tarifas posteriores que reciben también se incrementa en la cadena.

A menudo llamadas “estafas piramidales”, estas operaciones son ilegales en algunos países. En España está considerado un engaño según el artículo 24 de la ley 3/1991 del 10 de enero, que dice:

Artículo 24. Prácticas de venta piramidal. Se considera desleal por engañoso, en cualquier circunstancia, crear, dirigir o promocionar un plan de venta piramidal en el que el consumidor o usuario realice una contraprestación a cambio de la oportunidad de recibir una compensación derivada fundamentalmente de la entrada de otros consumidores o usuarios en el plan, y no de la venta o suministro de bienes o servicios.

Supuestamente vas a ser rico sin quererlo

¿Quien quiere ser rico hoy? No mañana, hoy. Entiendo que muchos de vosotros direis “yo!”. Es más… quien quiere trabajar 2 horas al día y luego estar el resto del tiempo jugando, bailando, viajando, conociendo gente, disfrutando de la vida. Lo sé, todos queremos esto. Y si pregunto ¿quien quiere trabajar y recibir un salario a cambios?. Muchos diréis “eso ya lo hago ahora, pero yo quiero ganar dinero”.

Los esquemas piramidales suelen funcionar como un club, en el que las personas pagan su “cuota de inscripción” o “obsequio” o “donación” a las personas que se encuentran más “arriba” en la pirámide, con la expectativa de que los nuevos reclutas que se unan más abajo les paguen ” y añadan un nuevo peldaño a la pirámide.

Esta definición lleva a pensar que puede funcionar sin embargo no funciona. Solo funciona para un % ridículo que vive a costa de los que forman la base de la pirámide. Se trata de fraudes, estafas, trucos de confianza e ilegales en la mayoría de los países por la sencilla razón de que a las personas se les da la impresión fraudulenta de que definitivamente ganarán dinero cuando, de hecho, es muy probable que lo pierdan.

Tomando como partida la pirámide de la Fig. 1 y si utilizamos un esquema en el que 1 persona añade a 6… tras 13 peldaños ya habríamos sobrepasado a los 7.800 millones de personas que viven en el planeta. Es decir, no es posible que crezca hacia abajo la pirámide porque llega a un momento que se satura y no se crean nuevos eslabones.

Figura 1. Fuente: https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3780400

Vivir a costa de tus conocidos

Parece una manera fácil de hacerse rico, hasta que te das cuenta de que la única forma en que alguien gana dinero en un esquema piramidal es tomándolo directamente de otros participantes, principalmente amigos, parientes y compañeros de trabajo. Además, se necesita muy poco tiempo para que una provincia o pais o red social se vea inundada y saturada de miembros del esquema, la gran mayoría de los cuales nunca ganará dinero, porque están en la base de la pirámide y si quieren crear más niveles no hay números que sostengan su peldaño (vease Fig 1).

Recuerdo que a un vecino le llegó hace bastantes años una carta por correo postal que seguía este esquema piramidal. Al vecino lo convenció, y llegó incluso a hacer lo que decía la carta. Las instrucciones eran que tenía que enviar dinero a la persona que le había escrito y a su vez el tenía que escribir una carta a 100 personas distintas. En su carta él ponía su dirección y que la persona que recibía esa carta tenía que enviarle a él x dinero. Tengo que decir una cosa, mi vecino no se hizo rico y perdió el dinero en sellos de enviar 100 cartas a desconocidos.

La recompensa está en vivir del cuento a costa de otros

Los vendehúmos suelen estar en la cima de la pirámide, tal cual Rey León. El mensaje de estos supuestos influencers no pasaría de la barra de un bar de tu pueblo. Sin embargo, adornan su mensaje con técnicas de neuro marketing que han aprendido leyendo. Ellos no han inventado nada, han estudiado como adoctrinar a otras personas para que les hagan caso.

Si eres una persona tan inteligente no entiendo porqué necesitas ganar dinero a costa de los demás. ¿No sería mejor trabajar en una empresa y que esa empresa recompense todo lo que tu sabes con un salario al mes?. La empresa privada está privándose de alguien hiperpreparado como tu.

Muchos de estos vendehúmos se muestran como personas con éxito. Han hecho películas, han salido en la televisión (como si eso fuera un logro), han creado un red de anuncios que únicamente busca alimentar su embudo de ventas.

Sin embargo, la incongruencia, al menos para mi, es que ellos mismos hacen videos para demostrarte que son personas de éxito. Si fueras una persona de éxito no harías videos en Youtube que promocionas tu, pagas por que los demás te vean.

El esquema Ponzi

Charles Ponzi era un corredor de inversiones de Boston que en los primeros meses de 1920 fue momentáneamente famoso como proveedor de cupones postales extranjeros que prometía tasas de rendimiento fabulosas para sus inversores.

Ponzi emitió bonos que ofrecían un interés del 50% en 45 días, o una ganancia del 100% si se mantenían durante 90 días. La supuesta fuente de esta ganancia inesperada fue el diferencial obtenido en el comercio de cupones postales. La ganancia real de los cupones postales nunca ascendió a más de una fracción de centavo cada uno.

La razón por la que este es un esquema y no una estrategia de inversión, es que la progresión de la que depende es insostenible matemáticamente. Debe atraer continuamente a más y más personas nuevas al sistema para pagar las promesas a los miembros anteriores. Entonces, si prometen duplicar tu dinero, la única forma en que pueden hacerlo es conseguir que dos personas nuevas den la misma cantidad que invertiste. Pero ahora tienes dos personas nuevas, cada una de las cuales espera la misma recompensa. Y para pagarles, necesitas contratar a cuatro personas nuevas. Y para pagar esas cuatro, necesitarás ocho más, etc.

Después de algunas rondas de este tipo de aumento, el número de nuevos participantes en la próxima ronda sería mayor que el número de personas en la tierra. Es por eso que todos los esquemas piramidales inevitablemente se derrumban.

El nacimiento de las estafas piramidales

Aunque Charles Ponzi dio su nombre a tales estafas, no las inventó. En Boston, en la década de 1870, Sarah Howe inauguró un banco para mujeres que prometía un 8% mensual sobre depósitos. El dinero entró a raudales. Como muchos de estos planes posteriores, Howe fue denunciada por los reporteros de los periódicos.

Howe abrió Ladies Deposit Company antes de abril de 1879 como una caja de ahorros que aceptaba depósitos solo de mujeres solteras. Dijo a los depositantes que el banco trabajaba con una organización benéfica cuáquera que quería ayudar a mujeres de escasos recursos. Prometió una tasa de interés muy alta sobre los depósitos, inicialmente descrita como dos por ciento por semana, que luego se ajustó a ocho por ciento por mes. De hecho, no existía tal caridad y Howe dependía de los nuevos depósitos para pagar los intereses de los más antiguos.

Howe no hizo publicidad del banco, pero pudo atraer $ 500,000 en depósitos de aproximadamente 1200 mujeres en ciudades tan lejanas como Chicago y Washington al confiar en las referencias de sus depositantes.

En septiembre de 1880, el Boston Daily Advertiser comenzó a publicar artículos que atacaban al Ladies Deposit como una estafa, lo que provocó la huida bancaria por parte de sus depositantes y el colapso. En octubre, el plan se había derrumbado y Howe fue acusada de múltiples cargos de fraude. Fue declarada culpable y cumplió tres años de prisión.

Resumen

La recompensa está en el esfuerzo. Si tu crees que hay recetas milagrosas y que tu eres único y que puedes puedes ganar dinero sin hacer nada tengo que decirte que no lo vas a conseguir. Todos tenemos unas limitaciones y la forma de mejorar es trabajar duro. Estudiar, romperte la cabeza en mejorar y no hacer casos a estafas piramidales.

Personas que presuntamente te dicen que puedes conseguir todo lo que quieras no son más que esquimales en el desierto. Tienes que labrarte tu mismo las oportunidades, trabajar para conseguirlo y dejar de dar pábulo a charlatanes vacío.

Ya han habido historias de esquemas piramidales a lo largo de la historia y resulta que siguen naciendo nuevas estafas digitales en el mundo actual. No hagas caso y si te aparece un video de publicidad pulsa en el botón de DEJAR DE VER ESTE ANUNCIO y luego en IRRELEVANTE.

Referencias

Leave a Reply