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Cómo las redes sociales nos aíslan de la realidad

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A veces uno piensa que las redes sociales en vez de unir nos aíslan de la realidad. Desde que surgieron con el nacimiento de Facebook en febrero de 2004 han cambiado la forma que tenemos de relacionarnos. Antes enviábamos un mensaje de correo o un SMS a un amigo o amiga para quedar una vez a la semana. Hacíamos acciones de una en una a lo largo de un día. Ahora, todos los días, es como si quedáramos con mucha gente, algunas de la cuales no conocemos en persona.

Cada vez recibimos más estímulos y a más corta edad. Niños con 5-6 años ya tienen una consola y se pasan el día jugando en juegos que requieren su atención al máximo. No prestan atención a juegos que desarrollan su actividad motora o a lo que les rodea.

Experimento de cuanto visionamos en un día

Os animo a que hagáis un experimento. Ir al registro de vuestro navegador favorito y ver las páginas que habéis visitado ayer. Una vez que entráis en el historial del navegador, HISTORIAL > TODO EL HISTORIAL (en Mozilla Firefox), elegir el día de ayer y pulsar en CTRL+A, para seleccionar todo. En mi caso, ayer estuve en 475 páginas.

redes sociales

Y esto es un navegador, pero yo utilizo más de uno. Y no menciono el comprobar el correo en Mail y Microsoft Outlook, o trabajar en programas del ordenador. Todo esto es el ordenador, pero también he utilizado el móvil durante todo el día.

Dicho esto, es obvio que cada día podemos llegar a interactuar más de 2000 veces con dispositivos de todo tipo. No es algo malo de por si, pero requiere un gasto cerebral enorme, todo el día desafiamos a nuestro cerebro a realizar acciones. A veces, realizamos varias acciones a la vez. Y eso sobre estímulo supone un desgaste mental y físico.

La realidad antes de las redes sociales

Hace 10-15 no estábamos atados a un dispositivo. No nos levantábamos viendo el móvil o una pantalla. Veíamos la hora en un reloj. Nos levantábamos, sin más. No teníamos en mente que como si fuéramos un robot tenemos que abrir un dispositivo para ver mensajes que no nos importan.

La vida pasada era menos estresante, teníamos menos estímulos y podíamos planificar a una semana vista. En el trabajo además solíamos especializarnos en hacer una única cosa y era más productivo. La realidad hoy en día dista mucho de esto.

¿Un experimento social?

Recuerdo hace unos años un video que se hizo viral titulado Asking Strangers For Food VS Asking The Homeless For Food! (Social Experiment). Un canal de Youtube solía grabar videos en la calle con cámara oculta. En el video, un chico se paseaba por unos suburbios de una ciudad de Estados Unidos buscando a extraños y a gente que vivía en las calles. Si la persona estaba comiendo le pedía un trozo de esa comida.

La mayor parte de las personas, que eran pobres de solemnidad, le decían que se fuera y lo insultaban. Sin embargo, hubo un chico que sí compartió un trozo de pizza con el youtuber. Era un vagabundo que estaba sentado en el suelo pidiendo. Ese acto de compartir tenía recompensa, y el youtuber le dio bastante dinero. El video finalizaba con música dramática mostrando como el vagabundo se ponía a llorar por ese gesto hecho por un supuesto extraño.

Estoy seguro de que el youtuber se fue a casa contento y sabiendo que había hecho un gran trabajo y que iba a obtener muchísimo dinero cuando editara el video. Como así fue. Me llama la atención esa dicotomía, como el youtuber se siente satisfecho por haber salvado la vida a una persona unas horas, y que al día siguiente siga pensando en grabar otro video sin volver a preocuparse por el pobre vagabundo. La vida para el youtuber sigue, pero también sigue para la otra persona, la cual volverá a su cruda realidad tras unas horas y seguirá pidiendo por las calles.

Redes sociales que nos alejan de la realidad

Y es aquí donde radica el problema. Tenemos tantas cosas pendientes o que están esperando a que nosotros hagamos algo, que no somos capaces de decidir. Los dispositivos deciden por nosotros. El móvil continuamente nos manda avisos en forma de notificaciones para que le prestemos atención. Nos llegan correos o buscamos información de un tema para saber algo que nos llamó la atención pero que realmente no nos sirve de mucho. Solo es más información para saciar nuestra curiosidad.

Consumimos la mayor parte del tiempo en acciones que no reportan nada. Ver una notificación de WhatsApp de un grupo de trabajo deseando donde alguien nos desea un buen fin de semana hace que estemos desconectados unos segundos de lo que tenemos que hacer.

Las ofertas de trabajo polifacéticas

El trabajo cada vez es más agobiante puesto que nos piden que hagamos más por menos. Además, cuanto más quiera abarcar una persona, menos va a realizar, puesto que siempre va a tener algo que hacer, y nunca va a acabar con lo que tiene pendiente o le va a costar mucho. Las ofertas de trabajo ya vienen de redes sociales lo que hace que nos atemos aún más a ellas.

Hoy se exige en los trabajos que seas polifacético. En esta oferta de trabajo que comparto “solo” tiene estos requisitos como se ve en la Fig. 1. Lo he maquetado en tres columnas y la he difuminado por temas de privacidad. Si pensáis que es falso, basta con buscar una oferta de empleo cualquiera en LinkedIn u otras plataformas para confirmarlo.

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Quizás debería empezarse por delimitar claramente cuales son las funciones de una persona y hacerla especialista en una cosa, no en hacerla especialista en 10 cosas y 90 más accesorias que no va a utilizar en su vida laboral.

El ciclo del ahora, una realidad hoy

Y es que el ciclo de la vida se ha reducido a las últimas 24 horas. El ahora, el ya. Hacer la prueba, ir a un evento y fijamos las personas que ven su móvil. La inmensa mayoría cuando está esperando para ver una película o en el teatro irremediablemente ve su teléfono móvil. Y estoy seguro de que la inmensa mayoría ve noticias, o videos, o historias de las últimas 24 horas. Consumen contenido de las últimas 24 horas.

Un paradigma de esto es la plataforma Twitch. En ella millones de personas ven a otras en riguroso directo contando cualquier chorrada o jugando a juegos para ordenador. Muchos/as de esas personas que emiten en directo dicen que son creadores de contenido cuando en realidad son jugadores de contenido. El contenido lo ha creado la empresa que ha hecho el juego.

Conclusión

Por tanto, el uso de las redes sociales y estar muchas horas online hace que nos disfrutemos de un minuto de calma en nuestras vidas. Nuestro cerebro se encuentra híper estimulado desde varios frentes y pasa superficialmente por tareas que antes eran importantes para nosotros. Ahora que está muy de moda el metaverso quizás sería una buena idea desconectar de todas las redes sociales y de internet y empezar a disfrutar del metaverso de verdad, un paseo por un bosque en otoño.

Referencias

  • https://www.youtube.com/watch?v=1fC6RP6tZ1Q
  • https://www-marketingdirecto-com.cdn.ampproject.org/c/s/www.marketingdirecto.com/digital-general/social-media-marketing/lush-da-portazo-redes-sociales-bien-salud-mental/amp
  • https://twitter.com/david_perell/status/1467225776835776519/photo/1

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